Acerca de La cáscara del huevo de Germán Arens (Barnacle, 2019)
Germán Arens es un escritor atípico, que se reinventa en cada propuesta. Esta nueva entrega titulada La cáscara del huevo traza un itinerario por ese conglomerado del absurdo que llamamos realidad. Relato a relato pone en funcionamiento un sistema de inversión que enrarece lo cotidiano y naturaliza lo fantástico. Así podemos encontrar desde ese texto ominoso que recorre la plantilla de Facebook como si de un pueblo fantasma se tratara hasta un desfile constante de especies y visitantes que conviven con los seres humanos sin que estos se percaten. Arens como en libros anteriores recorre con agilidad y destreza los senderos empinados de una ciencia ficción en clave nacional. Sí, es cierto que como en toda trama Arens hay extraterrestres, pero sufren de bullyng. Las sociedades ancladas en futuros siempre distópicos construyen muros para separar a los ricos de los pobres, usan sus fuerzas de seguridad para atacar al diferente, suben a los trenes revisando el equipaje para rastrear posibles alienígenas, o intentan cauterizar la consciencia social mediante procedimientos tecnológicos. El planeta Arens, si bien desfasado, es demasiado parecido al nuestro. Esa identidad tramposa genera un efecto perturbador que se verá multiplicado en el espejo distorsionado que activan las ilustraciones brillantes de Malena Arens. También aparecen los infaltables amigos de siempre; Mario, Horacio, Fabián, el ingeniero Pilkowicz, el ferretero Oloviniek, esa comitiva de personajes extravagantes que sigue a Arens a lo largo de sus aventuras, ocupará un lugar destacado en La cáscara del huevo.
Arens es un artista integral que ha logrado hacer lo que le gusta sacudiéndose cualquier clasificación; se divierte y eso queda claro ya desde el título de sus libros: zombis, naves espaciales en la que apenas unos pocos humanos logran escapar de un planeta que solo produce discursividades huecas, mundos habitables que llevan el nombre de poetas de los 90, entradas de Facebook apócrifas, pinturas inquietantemente naíf, una exploración musical autogestiva que recorre los más variados géneros.
Como ese huevo extraño que aparece un día en el gallinero y que con curiosidad y horror miramos agitarse sin saber qué nos depara; leer a Arens es un ejercicio muy recomendable para recuperar la sorpresa y el placer del texto y bajarle los graves a la literatura.
Germán Arens (Bahía Blanca, 1967) publicó: En una nave comandada por Enrique unos pocos hombres abandonamos la Tierra (Vox-Ediciones Cinosargo, 2012 y 2013), Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B (Vox, 2013), Sin más compañía que una linterna (Borde Perdido Editora, 2014), Cagliero (El Ojo de mármol, 2015), Desiderio (Club Hem, 2015), ¡Oh, qué lugar más bello! (Barnacle, 2017) El libro de mamá (Barnacle, 2018) y La cáscara del huevo (Barnacle, 2019).