Mr. Turner de Mike Leigh es una biopic del artista plástico inglés Joseph Mallord William Turner, reconocido dentro del romanticismo por sus paisajes y marinas. El largometraje fue presentado en el Festival de Cannes, y tiene varias particularidades que hacen evidentes algunas de las marcas del director. Timothy Spall es uno de los actores más identificables de sus films y que mejor se supo adaptar a la propuestas de Leigh de trabajar sin guion, priorizando así no tanto el desarrollo narrativo sino el trabajo actoral. Su interpretación de Turner vuelve a confirmar con éxito este desafío. La dirección de fotografía a cargo de Dick Pope logra evocar, una vez más, los climas que refuerzan el estilo visual de sus películas.
Por otro lado, el director rompe con cierta previsibilidad de lo que uno espera encontrar en un artista romántico. A la pasional vida del joven Werther escrita por Goethe, se le contrapone este film donde la ausencia de toda explosión dramática, excesos y tormentos emocionales, hace que emerja otra figura: las contradicciones entre un caballero más bien sencillo e incluso algo tosco y la potencia y sensibilidad con las cuales pintaba sus paisajes. Esta caracterización que hace Leigh de Turner da cuenta del cambio del lugar del artista y del reconocimiento que alcanzó en este periodo. En ese nuevo rol, Turner se mueve dentro de la alta sociedad londinense sin contagiarse de afectaciones ni resignar su carácter, capaz de hacerse atar a un mástil de una embarcación en medio de una tormenta, como forma de inspiración artística o de humedecer la tela a escupitajos. La aparición en el film de nuevos agentes dentro del campo artístico, como la crítica, el público, la academia y el mercado del arte dan cuenta de la complejidad de estas relaciones, de sus diálogos y rupturas con los modelos anteriores. Turner se autodefine “como un trabajador en el fomento del arte” y vuelve a profundizar esos procesos de cambio, donando sus obras al Estado en una época donde los cuadros eran propiedad de coleccionistas privados.
Conocido como el pintor de la luz, Turner explora sobre el uso del color y sus efectos lumínicos anticipando el impresionismo e incluso el expresionismo abstracto. Su pincelada evidente y la carga matérica en sus cuadros, invita a la reflexión sobre el propio lenguaje del arte y sus elementos constitutivos. Mike Leigh presenta el drama biográfico como un pretexto para darle prioridad a sus aspectos técnicos compositivos. La fotografía a cargo de Dick Pope explora sobre el color y la luz recreando los climas logrados por Turner en sus lienzos. Los encuadres construyen espacios más cercanos a la plástica que al lenguaje cinematográfico. Son frecuentes las imágenes estáticas de paisajes, donde la naturaleza es representada ya no como el escenario donde ocurren los dramas del hombre, sino que asume con un carácter y una fuerza propia. El sonido ambiente, perceptible en todo momento, como el canto de los pájaros, el fluir del agua, o el viento agitando las hojas de los árboles, refuerza esta presencia de la naturaleza.
Si bien no hay “grandes temas” en Mr. Turner, es un film que por su construcción de personajes y de época invita al espectador a recorrer los paisajes de Londres del siglo XIX. Los límites entre la plástica y el cine se borran en este film generando una nueva experiencia visual.
Algunos libros sobre William Turner
Turner, Michael Bockemuhl. Taschen.
Arte Primitivo y pintores modernos, John Ruskin. Editorial El Ateneo.
Título: Mr Turner / Dirección: Mike Leigh / Guión: Mike Leigh / Reparto: Timothy Spall, Paul Jesson, Dorothy Atkinson, Marion Bailey, Karl Johnson, Ruth Sheen, Sandy Foster, Amy Dawson, Lesley Manville, Martin Savage, Richard Bremmer, Niall Buggy, Fred Pearson, Tom Edden, Jamie Thomas King / Idioma original: inglés / Duración: 150 minutos / País: Reino Unido